¿Qué tipos de terapias de sustitución de la función renal hay disponibles?

La forma más completa y óptima de reemplazo de la función renal deteriorada es la implantación exitosa de un órgano sano, o sea el trasplante renal. Pero la disponibilidad de órganos es escasa y además en muchos casos hay razones médicas o decisiones personales que invalidan la opción del trasplante. Se hace imprescindible entonces la implementación de un procedimiento sustituto que permita la depuración o limpieza de la sangre del paciente mediante un “riñón artificial”, o sea de un tratamiento que permita reemplazar en forma efectiva las funciones esenciales del riñón. De esto se trata cuando hablamos de diálisis. Varios tipos de procedimientos han mostrado ser efectivos a tal fin.
En la “hemodiálisis” el “riñón artificial” comprende un dispositivo externo (filtro de diálisis o hemodializador) a través del cual la sangre del paciente, circulando en forma continua durante varias horas, es depurada. El dispositivo comprende membranas artificiales con capacidad filtrante efectiva y específica para la eliminación del exceso de agua y de los principales componentes tóxicos productos del metabolismo, que se encuentran en la sangre.
En la diálisis peritoneal, se aprovecha la capacidad filtrante de la membrana natural que envuelve los órganos del abdomen (el peritoneo). Daremos más explicaciones sobre estas dos modalidades de terapia sustitutiva en los párrafos siguientes. |